Friedrich Salomón Perls    

,Montevideo, Uruguay
 
 

Decía Fritz :

Yo hago mi cosa y tú haces tu cosa.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.
Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.
Yo soy yo, y tú eres tú;
Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.


Ilustración de G.Russ Youngreen, en "Fritz Perls, Aquí y ahora".
Si no, no puede remediarse.
Si yo hago únicamente lo mío y tú lo tuyo
Corremos el peligro de perdernos el uno al otro
Y a nosotros mismos.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas
Pero sí estoy en este mundo para confirmarte a ti
Como un ser humano único
Y para ser confirmado por ti.
Somos plenamente nosotros mismos únicamente en relación
El uno al otro.
El yo separado del tú, se desintegra.
Yo no te encuentro por casualidad
Te encuentro mediante una vida activa
De alcanzar hacia fuera.
En lugar de permitir que las cosas me ocurran pasivamente
Puedo actuar intencionalmente para que ocurran.
Debo comenzar conmigo mismo, verdad
Pero no debo terminar ahí.
La verdad comienza de a dos.

  Fritz teorizando
(Tomado de “Dentro y fuera del tarro de la basura” Ed. Cuatro Vientos, Chile. 1975)

Perro de arriba: Detente Fritz ¿qué es lo que estás haciendo?

Perro de abajo:
¿Qué me quieres decir?  

Pero de arriba:
Sabes muy bien que te quiero decir. Te vas de una cosa a la otra. Empiezas a decir algo como identificación, luego mencionas la confluencia. Ahora veo que estás preparándote para lanzarte en una discusión sobre represión.

Perro de abajo:
Aún no veo tu objeción.

Perro de arriba: ¿No ves acaso mi objeción? Hombre por Dios, si sigues así, ¿quién diantres va a poder lograr una visión clara de tu terapia?

Perro de abajo: ¿Quieres decirme que debería tomar una pizarra y hacer esquemas y categorizar cada término que uso, cada opuesto en forma ordenada?

Perro de arriba: No sería mala idea. Podrías hacerlo.

Perro de abajo: No, no lo voy a hacer. Al menos por ahora. Pero te diré lo que puedo hacer. Puedo usar diferentes tipos de letras para el material biográfico, filosófico, terapéutico y poético.

Perro de arriba: Bueno, al menos eso es una buena idea.

Perro de abajo: ¿Y qué es entonces lo que quieres que haga? ¿Qué detenga el río? ¿Qué abandone mi juego de tarro de la basura?

Perro de arriba: No sería mala idea, si te pudieras sentar y disciplinarte como lo hizo Paul y escribieras:

•  Tu biografía.
•  Tu teoría.
•  Casos clínicos, trabajos de sueños, etc.
•  Poesías, si es que tienes que hacerlo.

Perro de abajo: ¡Andate a la mierda! Me conoces muy bien para saber que eso no lo voy a hacer. Si intento hacer algo deliberado y bajo presión me resiento y me declaro en huelga. Durante toda mi vida he andado a la deriva (…)

La Silla Caliente
(Tomado de “Dentro y fuera del tarro de la basura” Ed. Cuatro Vientos, Chile. 1975)

Estoy en esta silla
Para que tu me veas
Siento el latir de mi corazón
Y me siento a mi mismo.
Te veo observando
Como sea que me muevo
Y te veo pillándome
En mi propia brecha.
Estoy con dolor
No voy a revelar
Mi lucha en vano
Mi querer esconder
Mi dolor insiste
Me estoy arrancando
Y sigo defendiéndome
Del precio que he de pagar.
Tengo que hacerlo
Aunque me muera de temor
Prefiero atravesarlo
En la esperanza de que tal vez
Llegue a ser verdadero.



Ilustraciónes de G.Russ Youngreen, en "Fritz Perls, Aquí y ahora".

Fritz versus Freud

Ilustración Alvaro Alcuri

"Muchos critican mi relación polémica con Freud. Tienes tanto que decir, tu posición está firmemente cimentada en la realidad.
¿Por qué esta agresividad continuada hacia Freud? Déjalo tranquilo y dedícate a tus cosas” No puedo hacerlo.
Sus teorías y su influencia son demasiado importantes para mí. Mi admiración, mi extravío y mi vengatividad son muy fuertes.
Su sufrimiento y su coraje me tocan profundamente. Me asombra lo mucho que logró, estando prácticamente solo con las herramientas mentales inadecuadas, que fueron la psicología asociacionista y la filosofía mecanicista.
Estoy profundamente agradecido de lo mucho que me desarrollé oponiéndome a él. (…)”

Fritz versus Marx y Freud

“Marx decía que el sustento es la principal motivación del hombre. Freud la centró en la libido.
No es cuestión de ésta o aquella sino que más bien de ambas.
Para la supervivencia del individuo, el sustento es la función más importante, mientras que para la supervivencia de la especie, es el sexo.
¿Pero no es acaso artificial preferir una antes que la otra?
¿Puede sobrevivir la especie sin que se sustente el individuo y podría existir el individuo sin el sexo de sus padres?”
 
Ilustraciónes de G.Russ Youngreen, en "Fritz Perls, Aquí y ahora".