¿Qué es la gestalt?    

,Montevideo, Uruguay

Fritz Perls Esalen Archive 1967

"Una terapia demasiado buena como para dedicársela solo a los enfermos” era la definición
que daba
Fritz Perls, su fundador.
Un estilo de vida”, la definen otros.

Un método de crecimiento personal”; “una filosofía”;
Una terapia integradora de todas los otras”; “un camino”.............

Muchas cosas pueden decirse de la Gestalt que desde sus inicios se las arregló para exceder las definiciones.
A Fritz seguramente le divertiría que cada uno la definiera a su gusto, luego de haberla probado, claro.

Gestalt es una palabra alemana que quiere decir “puesta en forma” o “formación” (Gestaltung).
La usaron los investigadores
Kurt Kofka, Wolfgang Kohler y Max Wertheimer
a principios de siglo XX para explicar los mecanismos de la percepción humana

Demostraron que estamos rodeados de estímulos que no necesariamente nos imponen una única percepción del mundo que nos rodea, sino que somos nosotros los que armamos “constructos” perceptivos originales, recortando figuras significativas de fondos variables.
Así la percepción de una forma cualquiera no es un hecho objetivable.

Cada uno aísla la figura de acuerdo a una selección propia, en base a necesidades variables e inconscientes.

Cuando cada uno llega a una habitación “recorta” su propia gestalt. Algunos ven muebles, otros miran por la ventana, otros se fijan en los colores, otros en las personas, otros en lo que está roto, mientras hay lo que no se fijan en nada porque su atención está en sus propios contenidos mentales. Todos estuvieron en la misma habitación pero para cada uno de ellos es su propia habitación.
Cada uno armó su gestalt. Las implicancias de este descubrimiento nos sorprenden hasta hoy en cada trabajo terapéutico.

Fritz Perls

Debemos a Friedrich Salomón Perls (1893- 1970), más conocido como Fritz, la sistematización de las teorías gestálticas de la percepción, con conocimientos de su propia formación como psicoanalista, el expresionismo de Friedlander, la semántica general de Korzybski, la “Teoría global” de Kurt Goldstein, la dinámica de grupo de Lewin, el Psicodrama de Moreno, el Yo-Tú de Martin Buber, la fenomenología de Husserl, y hasta el budismo Zen, para hacer una síntesis “original y coherente”, como diría Claudio Naranjo , su discípulo más importante en la actualidad, y transformarla en la herramienta poderosa que hoy conocemos como Terapia Gestalt.

Es imposible separar a la Gestalt de Fritz, tan grande y original es su legado.

Considerado “gurú”, “maestro Zen”, psicólogo genial, intuitivo, hasta loco, inconstante, cruel, fraude, o cosas peores, probablemente para definirlo deberíamos recordar que “el todo es mucho más que la suma de las partes”, y que intentar definir a Fritz quizás sea un poco más de “caca de elefante”, como le gustaba llamar a las “grandes teorías”.

Nacido en el ghetto judío de Berlín, hijo de una familia conflictiva, con un padre particularmente hostil, Fritz respondía a las inclemencias del ambiente familiar con mal comportamiento. Al final lo echan de la escuela, y termina en otra en dónde toma contacto con la actuación, y probablemente comienza a intuir que de los grandes líos nacen las grandes soluciones. Estudia Medicina hasta que estalla la interminable primera guerra mundial, otra experiencia traumática, de la cual regresa herido y con bastante escepticismo sobre la naturaleza humana.

Recibido de Doctor en Medicina se dedica a la vida de los cafés de Berlín más que a la práctica clínica. Se analiza con Karen Horney, trabaja como asistente de Kurt Goldstein afín a la Gestalt , y en 1930 conoce a Wilhelm Reich un hereje del Psicoanálisis que trabajaba la agresividad y la sexualidad humana desde lo corporal y relacionaba la represión con la política, audacias para la época. Ellos fueron, en especial Reich, (el terapeuta que más lo influyó) una base importante para la futura Gestalt.

En 1933 huye a Holanda de los malos vientos que soplaban en Alemania tras el ascenso del nazismo, impedido de trabajar termina en Sud África, en dónde funda el Instituto Sudafricano de Psicoanálisis. Le va bien. Obtiene el reconocimiento que nunca había tenido, pero se aburre un poco.

En 1936 es invitado al congreso internacional de Psicoanálisis, prepara un trabajo sobre las resistencias orales, pero es mal acogido. El propio Sigmund Freud se niega a recibirlo, lo cual marca decisivamente. Otro padre lo rechaza. Una vez más debe enfrentar la adversidad, pero fiel a su estilo, se dispone a incursionar en algo nuevo. Desarrolla su propia teoría, conjuntamente con su esposa Lore, y termina en 1940 “Ego Hambre y Agresión”. Se transforma decididamente en un traidor, otro más, del Psicoanálisis.

En 1946 se muda a Nueva York, saliendo definitivamente del ámbito psicoanalítico. Su discurso es transgresor y crítico, así y todo consigue clientela conformando un grupo de intelectuales junto con el escritor anarquista Paul Goodman, y la filósofa Isadore Fromm, entre otros. En 1951 aparece “Gestalt Therapy”, un libro colectivo que marcó el nacimiento oficial de la corriente.

Los siguientes años los pasa intentando afirmar las bases de la Gestalt, y fundando Institutos por los EE.UU, pero una vez más se aburre y hace crisis. Rompe con Lore, se muda a la Florida , tiene un romance con Marty Fromm, que era su paciente, experimenta con LSD, y hongos, una vez más parecía perdido. Se muda a California a instancias de Jim Simkin y Wilson Van Dusen, y renace.

Con nuevos bríos viaja por el mundo en 1962. Conoce un Kibbutz en Israel, vive unos meses en un monasterio Zen en Japón. A su regreso conoce a Michael Murphy que con Richard Price estaban comenzando la experiencia del Instituto Esalen, en Big Sur, California, y lo invitan a participar. Fritz acepta de mala gana y se instala. Pero no estaba bien. Con 72 años en 1965 era un enfermo cardíaco, desanimado por el poco reconocimiento a su trabajo. Ida Rolf, fisioterapeuta, creadora del “Rolfing”, lo rescata esta vez. Le cura la columna, lo ayuda a respirar, una vez más renace de las cenizas. Se pone a dar talleres, charlas y grupos de terapia, empieza a escribir su autobiografía: “Adentro y Afuera del Tarro de la Basura”.

Era una Nueva Era, valga la redundancia. En Esalen, convivirían los mejores exponentes de un paradigma naciente: Alexander Lowen, el padre de la Bioenergética , Virginia Satir, Alan Watts, Gregory Bateson, Eric Berne creador del Análisis Transaccional (A.T.), Stan Grof pionero de la Psicología Transpersonal, Grinder y Bandler creadores de la Progrmación Neurolingüística, entre otros.

Fritz, ahora si estaba en el lugar adecuado, en el momento adecuado. El enfoque humanista, existencialista, ira la alternativa válida para el paradigma psicoanálitico. Su Terapia Gestalt era finalmente reconocida. Se publica “Sueños y Existencia”, obra central . Los medios lo consideraron una estrella del movimiento contracultural de esos tiempos.

Pero a Fritz le costaba quedarse quieto. En 1969 se muda a Canadá a fundar un Kibbutz gestáltico con gente de Esalen, y algunos dicen que fue la mejor “forma” (gestalt ) de vida que encontró. Muere en 1970. Fiel a si mismo fue cremado en una ceremonia colectiva en la cual se bailó y celebró la vida, a su expreso pedido.


Una Gestalt a la medida de Fritz

La terapia Gestalt, invención de Fritz , es inseparable de su creador, proviene de su peripecia vital, de su rebeldía, su necesidad de cambio permanente, hasta de su desmesura, y de la necesidad del reconocimiento que sus “padres” no le dieron; amalgama concepciones filosóficas diversas, talento innato para el trabajo psicoterapéutico y experiencias muy poco susceptibles de teorización, que Fritz acumuló en las buenas y en las malas.

Gestalt hija de las vivencias de Fritz, y de su tiempo. Un momento histórico signado por la revalorización del ser humano y su experiencia vital en sentido amplio, por contraposición a los paradigmas anteriores, reduccionistas de la vida humana a un encadenamiento de causas externas (Conductismo), o internas (Psicoanálisis).

Las psicoterapias llamadas Humanistas , de las cuales la Gestalt forma parte junto con la terapia de Carl Rogers, y la Logoterapia de Victor Frankl, entre otras, proponen algo más que “curar patologías”, ven al hombre como un todo en el cual es necesario alentar la libertad, la responsabilidad, la autenticidad, la autodeterminación, el crecimiento espiritual y el hallazgo de un sentido de la vida.

La Gestalt enfatiza en el presente. Aquí y ahora, es una de sus propuestas fundamentales, por oposición a la “arqueología” del Psicoanálisis que buscaba las causas de cada síntoma en el pasado remoto, suponiendo que allí había alivio para el paciente.

El Awareness (darse cuenta, “percatamiento”), sustituye a las interpretaciones, se trata de un entrar en contacto con lo que uno es, siente y percibe, del mundo interno, y del exterior. El como ocurre el proceso, es más importante en Gestalt que el por qué ocurre .

El terapeuta gestáltico promueve nuevas formas de ver y organizar la realidad partir de sus propios darse cuenta (awareness) , se compromete con un cambio posible, no mantiene una actitud neutral ni distante, es provocador, activo, inconformista, investigador, ayuda en el momento adecuado, pero también frustra y combate cada intento de mantenerse en el confort de las defensas neuróticas.

La actitud gestáltica es lo más difícil de enseñar, y de adquirir; es al mismo tiempo el tesoro más valioso para los verdaderos gestaltistas.

Decía Fritz :

“La teoría básica de la Terapia Gestalt es que la maduración es un proceso de crecimiento continuo en el que el apoyo ambiental se transforma en auto apoyo. En un crecimiento sano el niño moviliza y aprende a usar sus propios recursos. Un equilibrio adecuado entre apoyo y frustración lo capacita para llegar a ser independiente, libre para usar su potencial innato.”

“En contraste una neurosis se desarrolla en un ambiente que no facilita adecuadamente el proceso de maduración. El desarrollo degenera en una formación de carácter, en un conjunto de patrones de conducta destinados a controlar el ambiente mediante la manipulación. A menudo imitando a algún adulto el niño aprende a asegurarse el apoyo ambiental jugando al estúpido, o al desamparado, amenazando, adulando, tratando de ser seductor, etc. Así cualquier terapeuta solícito o demasiado apoyador, o algún miembro del grupo que resulte succionado o fascinado por las manipulaciones del paciente, sólo arruinará más a esa persona al privarla de la oportunidad de descubrir su propia fuerza, potencial y recursos. Aquí la verdadera labor del terapeuta consiste en frustrar hábilmente al paciente.”

Quizás una de las mejores síntesis de la actitud gestáltica sea la de Claudio Naranjo:

•  Vive ahora. Preocúpate del presente antes que del pasado o el futuro.
•  Vive aquí. Preocúpate de lo que está presente antes de que se ausente.
•  Deja de imaginar cosas, experimenta lo real.
•  Deja de pensar en cosas innecesarias. En lugar de ello gusta y mira.
•  Expresa, en vez de manipular, explicar, justificar, o juzgar.
•  Entrégate a la desazón y al dolor de la misma manera que te entregas al placer. No limites tu conciencia.
•  No aceptes más “debes” ni “deberías” de los que tú te impongas. No adores a ídolo alguno.
•  Asume plena responsabilidad por tus acciones, sentimientos y pensamientos.
•  Acepta ser como eres.


Referencias bibliográficas.

Gaines,J. “Fritz Perls. Aquí y Ahora”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1979.
Naranjo,C. “ La Vieja y la Novísima Gestalt”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1989
Naranjo, C. “Gestalt de Vanguardia”. Ed. La Llave. Mexico. 2002.
Perls, F. “Sueños y Existencia”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1974.
Perls, F. “Dentro y Fuera del Tarro de la Basura ”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1975.
Sinay, S., Blasberg, P. “Gestalt para principiantes”. Ed. Era Naciente. Argentina. 2002.
Varios (Stevens, J.O. compilador) “Esto es Gestalt”. Ed. Cuatro Vientos. Chile. 1978.